A nivel nacional hay 45% de merma por tuberÃas antiguas y conexiones clandestinas.
Una reducción de 30% del desperdicio de agua potable en la capital es la meta trazada por el Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Lima (Sedapal) mediante un proyecto que implica una inversión de cerca de 200 millones de dólares financiados por el Banco Mundial y los gobiernos de Japón y Alemania.
El proyecto busca mejorar aproximadamente 100 kilómetros de tuberÃas antiguas y eliminar conexiones clandestinas que son las que generan la pérdida del recurso hÃdrico.
“El objetivo es reducir el desperdicio de 45% a 30% con el promedio de, por ejemplo, Santiago de Chile que está en 37%â€, informó León tras su presentación ante la Comisión de Vivienda del Congreso.
El funcionario enfatizó que la prioridad de rehabilitación de las tuberÃas se centrará en el cono norte de Lima, porque en distritos como Comas, Independencia y parte de Los Olivos el nivel de no facturación asciende a 50%, según dijo, porque esas comunas hicieron sus redes de agua y desagüe sin los debidos estándares técnicos.
“Con la mejora de las tuberÃas esa cifra se reducirÃa hasta en un 30%â€, sostuvo al recordar que las mismas inversiones han logrado en Miraflores y San Isidro que el agua no facturada llegue apenas a 18%.
Sin embargo, dijo que si bien sólo Lima requiere US$ 600 millones para la rehabilitación de las tuberÃas, Sedapal “jugará con los techos†de endeudamiento que establece el Ministerio de EconomÃa y Finanzas (MEF).
El dato
A nivel nacional solo el 29% del desagüe que genera Lima y Callao es tratado antes de ser descargados al mar, al rÃo o reutilizado.








